miércoles, 29 de noviembre de 2006

Ella y Yo

Ella trabaja en el edificio que esta frente del mió. Y hay algo que me dice que tiene que ver conmigo. Algo que me hace saber que la paz que busco solo puede llegar a su lado. Algo de ella me dice, en definitiva, que es el amor de mi vida. Y es algo que va mas allá de los dos terribles melones que tiene. De mi trabajo somos unos cuantos los que la miramos. Pero lo mió es distinto: yo la amo. Hasta le escribí un poema, uno de esos, sin rima, ni métrica, lleno de lugares comunes: uno de esos poemas que solo un amor profundo puede inspirar. Aunque la falta de talento hizo también su parte.
Yo trabajo en informática, un un box que da a una ventana, y como la mayoría de las personas que trabajan frente a una PC no hago nada el 80% del tiempo. Así que me dedico a mirarla, y a pensar en como seducirla. Claro, no puedo presentármele, así como así, y decirle: hola, yo soy el que te mira por la ventana. No se, me parece que no es muy ganador. Se sabe: las mininas aman los payazos y la pasta de campeón.
Pero como estoy enamorado, enamorado como nunca estuve en mi vida, decidí que tengo que hacer algo.
Según dicen, entre una persona y otra hay menos de 6 conocidos. ¿Cuántos blogs de diferencia puede haber entre ella y yo?
Les pido a ustedes, señor lector que llego por casualidad a esta pagina, que la comente. Que hable de ella con otra persona. Así tal vez pueda ponerme en contacto con ella, o con una amiga de ella. Quiero saber acerca de ella. Si el Internet nos une, en estas épocas en las que Internet es un poco mas que Dios, eso quiere decir algo.
Ella trabaja en un edificio en la calle Tucumán al 350 (más o menos) entre el 6to y 7mo piso. Es morocha, delgada, y ya hablamos de sus senos. (Parecen 2 melones)
Por favor, quien la conoce o cree conocerla, por favor, no deje de hacérmelo saber. Cualquier dato puede ser importante.